SUMARIO
Introducción
La ciencia soviética: balance y perspectivas
P. Fedoséev La dialéctica materialista y Las ciencias naturales contemporáneas
B. Kédrov Carlos Marx sobre el desarrollo del conocimiento científico
M. Márkov Einstein sobre la paz
I. Moohálov Primeras advertencias sobre el peligro nuclear
Yu. Soloviov El problema del mecanicismo y del quimismo en los tratados de Mendeléev
M. Yaroshevski Génesis del programa de investigación de Iván Pávlov
Yu. Tatárinov La teoría del Universo en expansión
A. Yanshin Doctrina de Vernadski sobre la transformación de la biosfera en noosfera
O. Lézhneva Galvani y Voltas lo trágico y lo noble de un duelo
Sumario del II tomo
Autores de la recopilación
Historia de la ciencia. Investigaciones soviéticas
Tomo I
INTRODUCCION
La presente recopilación ha sido preparada por el Instituto de Historia de las Ciencias Naturales y la Técnica de la Academia de Ciencias de la URSS en ocasión del XVII Congreso Internacional de Historia de la Ciencia. Es una peculiar continuación de las recopilaciones Estudios soviéticos sobre la historia de la ciencia (1977) y Ciencia y técnica: humanismo y progreso (en dos tomos, 1981), editados por la Redacción "Ciencias Sociales Contemporáneas". Esta recopilación se publica en dos tomos y contiene trabajos sobre historia de la ciencia, así como artículos de los más connotados estudiosos soviéticos especialistas en filosofía, física, mecánica y geología.
El primer tomo de la recopilación se abre con un artículo dedicado al desarrollo de la ciencia soviética en un período de más de 60 años. En estos años se han realizado en la URSS históricas transformaciones en la vida económica, sociopolítica y cultural, se ha edificado una sociedad socialista desarrollada. La Unión Soviética ha dado también ejemplo de rápido desarrollo de la ciencia y la técnica; sus adelantos, por primera vez en la historia, han pasado a ser patrimonio de todos los trabajadores y se han puesto al servicio del pueblo, del verdadero humanismo y de la paz. Gracias a la aplicación consecuente de la política leninista de las nacionalidades, se han creado las condiciones más favorables para el rápido desarrollo de la economía y la cultura de las áreas antes rezagadas. Este artículo constituye una versión —completada con nuevos datos— de la introducción al libro Ciencia soviética: resultados y perspectivas. Con motivo del 60 aniversario de la formación de la URSS (Moscú, 1982, redactor responsables académico A. Alexándrov, Presidente de la Academia de Ciencias de la URSS).
El trabajo de P. Fedoséev, eminente filósofo soviético, miembro efectivo de la AC de la URSS, Vicepresidente de la misma, trata de la dialéctica materialista y las ciencias naturales contemporáneas. Desde su surgimiento, la filosofía marxista rompió decididamente con las orientaciones de la filosofía de la naturaleza, que imponen a las ciencias naturales concepciones apriorísticas y conducen a suplantar el análisis de los problemas concretos por razonamientos gratuitos y los nexos reales por ficticios, fantásticos. C. Marx y F. Engels, fundadores de la filosofía científica, vieron su cometido en elaborar, sobre la base del estudio de las leyes más generales de la naturaleza de la sociedad y del pensamiento, un enfoque integral, científicamente fundamentado, del mundo. Esta concepción de la materia de la filosofía científica y de sus relaciones con las ciencias naturales fue desarrollada por V. I. Lenin, quien llegó a la conclusión de que la intelección filosófica de los logros de las ciencias naturales, de toda la historia del conocimiento humano, de la técnica, la cultura material y espiritual y de todos los procesos de la vida de la sociedad es la fuente principal del desarrollo de la dialéctica materialista. Los principios leninistas del análisis filosófico de las ciencias naturales conservan su vigor también hoy, siendo una segura brújula para la intelección conceptual y metodológica de los más recientes logros y de las perspectivas del desarrollo de la ciencia.
El artículo del académico B. Kédrov está dedicado al 165 aniversario del natalicio de Carlos Marx, fundador del comunismo científico, fecha ampliamente conmemorada en todo el mundo. Marx no solo fue un gran revolucionario, sino también un gran sabio, fundador de la doctrina que lleva su nombre. Como era dialéctico-materialista, a Marx le interesaba constantemente el movimiento del conocimiento científico, su regularidad. En el artículo se examinan los puntos de vista de Marx sobre el curso general del conocimiento científico, y, en este sentido, sobre el objeto de la ciencia en general, sobre el método científico, la adecuación a fines del conocimiento científico y las particularidades del trabajo de los estudiosos. Además, se dedica especial atención a los nexos entre las ideas de Marx y la contemporaneidad a su valor de actualidad.
El mantenimiento y robustecimiento de la paz, la conjuración de una nueva guerra destructora es el problema clave de nuestra época. La política leninista de paz, consecuentemente aplicada por el Estado soviético, responde a los intereses cardinales de todos los pueblos del planeta. Sobre la lucha de los científicos por la paz, contra el peligro de exterminio de la humanidad como resultado de la carrera armamentista sin precedentes por su escala, desatada por el imperialismo, versan los artículos del académico M. Márkov y del profesor I. Mochálov, conocidos estudiosos soviéticos en física nuclear.
M. Márkov, subrayando la trascendencia de A. Einstein para la lucha de los pueblos por la paz, destaca que mucho de lo que pensó y dijo el gran sabio guarda directa relación con el presente y el futuro de toda la civilización. El problema cardinal estriba en una cosa: ¿tiene la humanidad futuro, o será aniquilada en un conflicto nuclear mundial? El propio Einstein vivió dos guerras mundiales y es natural su incansable dinamismo por comprender y encontrar la solución al problema fundamental de cómo hacer que la humanidad viva en paz y cómo conjurar una tercera guerra mundial.
I. Mochálov muestra en su trabajo cómo los sabios más perspicaces enfocaron por primera vez el peligro del exterminio nuclear y advirtieron a la humanidad sobre el mismo, correspondiendoles en ello un papel relevante a Pierre Curie y V. Vernadski. En su discurso, contactivo de la obtención del Premio Nóbel en 1905, Pierre Curie expresó que en manos criminales el radio podía constituir un peligro grave, por lo que se preguntaba si saldría ganando la humanidad con conocer los arcanos de la naturaleza, si había madurado lo suficiente como para usarlos, o si dicho conocimiento redundaría en su perjuicio. El propio Pierre Curie se catalogaba entre quienes pensaban que la humanidad saldría más beneficiada que perjudicada con los nuevos descubrimientos.
Desde 1907, V. Vernadski aborda el estudio sistemático de los minerales radiactivos; a raíz de ello, establece contactos científicos con varios estudiosos extranjeros, entre ellos, con Marie Curie. El trabajo avanza con buen éxito, se obtienen los primeros resultados esperanzadores. Pero al mismo tiempo Vernadski comprende la enorme responsabilidad moral que los estudiosos asumen. Al intervenir en 1910 en la Asamblea General de la Academia de Ciencias en Petersburgo, Vernadski expresó que se habían descubierto fuentes de energía, ante cuya fuerza y significación palidecían la fuerza del vapor, la fuerza de la electricidad y la fuerza de los procesos químicos explosivos y que los fenómenos de la radiactividad proporcionaban fuentes de energía atómica, millones de veces superiores a todo lo concebido por la imaginación humana.
Después de comenzada la Primera Guerra Mundial, Vernadski, con el temperamento inherente a él, advirtió a la humanidad sobre la terrible amenaza de autoexterminio que sobre ella se cernía. En particular, en su artículo "La guerra y el progreso de la ciencia" (1915), Vernadski escribió que la guerra entonces desatada no era la última y que una nueva guerra enfrentaría tales medios y métodos de destrucción que dejarían muy atrás las penalidades de la guerra de 1914-1915.
En nuestros días, las proféticas previsiones y advertencias de Pierre Curie y de Vernadski suenan tan actuales como nunca. Los estudiosos de todo el mundo deben hacer todo lo que de ellos dependa para detener la amenaza de exterminio nuclear de la humanidad.
En el presente tomo se dedica mucha atención al estudio de la obra de los más relevantes sabios soviéticos y extranjeros, que han pasado a ser objeto de una multilateral indagación histórico-científicas I. Pávlov, creador de la doctrina materialista sobre la actividad nerviosa superior; D. Mendeléev, quien descubrió la ley periódica de los elementos químicos; V. Vernadski, fundador de la geoquímica, la biogeoquímica y la radiogeología; A. Fridman, matemático y geofísico soviético, en cuyos trabajos se asienta la cosmología moderna; L. Galvani y A. Volta, unos de los fundadores de la doctrina sobre la electricidad.
S. Mikulinski,
miembro correspondiente de la AC de la URSS;
Yu. Voronkov,
candidato a doctor en Ciencias Técnicas;
A. Volodaraki,
candidato a doctor en Ciencias Físico-Matemáticas.
LA CIENCIA SOVIETICA: BALANCE Y PERSPECTIVAS
En el proceso de formación y desarrollo del Estado soviético multinacional, de su transformación en una poderosa potencia socialista, baluarte de la paz y el progreso social en el mundo entero, un papel importante pertenece a la ciencia soviética.
En el presente artículo se analizan los grandes cambios y logros alcanzados durante los años del Poder Soviético en el desarrollo de la ciencia, las direcciones principales de este progreso y el papel de la ciencia en la construcción de la nueva sociedad. Se muestran también las principales tendencias y perspectivas de las investigaciones científicas en la URSS en. el campo de la energética, la física, la química, la biología, en la exploración del Cosmos, de la Tierra y sus recursos, del propio hombre y de su medio ambiente.
Al encabezar la construcción del socialismo en la URSS, el PCUS se guía por las ideas básicas de Marx, Engels y Lenin sobre el papel de la ciencia en la sociedad, sobre la importancia de la ciencia y la técnica en la construcción del socialismo. V. I. Lenin, fundador del primer Estado socialista en el mundo, no solo hizo un grandísimo aporte al desarrollo teórico de la doctrina marxista sobre el papel de la ciencia en el progreso social, sino que asistió al inicio de la elaboración práctica de la política del Partido y del Gobierno en el dominio de la ciencia y la técnica considerando que la tarea principal de la transformación revolucionaria en este ámbito era hacer que la suma de conocimientos y experiencias acumulados por la humanidad fuera patrimonio de las amplias masas populares y convertirlas en un medio para la construcción de la sociedad socialista.
Después de la Gran Revolución Socialista de Octubre, la ciencia pasa a ser ...........................






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