En 1931-1932 asistió a un curso en la Escuela Leninista de Moscú. Al estallar la crisis del PCE, adoptó la postura de la Internacional Comunista frente a la política de Bullejos y desistió de seguir en la URSS. Tras el IV Congreso del PCE, fue asignado a Bilbao para cumplir el cometido de orientar la Federación Vasco-navarra en esta dirección, siendo designado secretario general de la misma.

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 Estudió con los jesuitas de Tudela y Derecho en Zaragoza pasando a ocupar un puesto en la Diputación navarra. Procedente del republicanismo, ingresó en 1931 en el Partido Comunista ocupando el cargo de secretario general del Comité provincial de Navarra durante el período republicano. Formó parte de la candidatura del Frente Popular en febrero de 1936 (21,1 % de votos)

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Comunista, natural de Hondarribia (Gipuzkoa). Se afilió a la UGT y luego al PCE, desempeñando el cargo de secretario político de las Juventudes Comunistas. Tras la caída del Frente Norte pasó a Francia y luego a Barcelona, realizando diversos trabajos para el PCE en relación con los comunistas vascos. Al final de la guerra pasó a Francia recorriendo varios campos.

Las mujeres de la limpieza sólo pueden entrar a la fábrica cuando hayan salido los obreros", espetó tajante el portero de la empresa suiza de ingeniería Isodel Sprecher al ver en la puerta a Araceli Sánchez Urquijo. El hombre se quedó mudo, durante unos cuantos días cuando comprobó que la señora que tenía ante sí era ingeniera de Caminos y uno de los cinco candidatos para un puesto que ofertaba la empresa

Comunista, nació en Sestao (Vizcaya) el 5 de mayo de 1913. Militante de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Hija de un líder sindical socialista, implicado en la organización de la gran huelga de 1917, ya a los cuatro años es utilizada como correo llevando en los calcetines los mensajes del comité de huelga de Sestao a Bilbao

Fue una de las 13 jóvenes, conocidas como "Las Trece Rosas", de un conjunto de 56 personas ejecutadas el 5 de agosto de 1939 frente a la tapia del cementerio del Este, en Madrid. Al parecer la primera descarga dejó con vida a Blanca Brisac, que gritó pidiendo auxilio hasta que fue rematada. Se las acusaba de intentar reconstruir a las JSU, así como de intervenir en "actos de sabotaje e intentos de complot"

Comunista. Casada con Jesús Larrañaga, miembro del Comité Central del PCE.  Exiliada en Moscú (URSS). Al ser fusilado el 21 de enero de 1942, Jesús Larrañaga dejó escritas varias cartas dirigidas a su familia. Una de ellas decía: “Querida Carmen: Te escribo momentos antes de perder mi vida ante el piquete de fusilamiento. No sé cuándo podrás regresar a España y leer mis últimas impresiones....

Comunista navarra. Taquígrafa. Cuando los principales dirigentes del PCE abandonaron Francia, fue puesta por “Antón” al frente de la delegación del Comité Central en este país. Según Mikel Rodríguez, se esperaba de ella tareas burocráticas, principalmente tramitar visados para que los últimos dirigentes dejasen al país antes de que los nazis les capturaran

En febrero del 48 llegó un guía para llevarme a Francia. Fui con él hasta Barcelona y luego estuvimos seis días andando por la montaña, entre la nieve. Ya no podía más y le dije que siguiese él, que yo allí me quedaba. Lo que me dijo lo recordaré siempre: “Mira, mi misión es llevarte a Francia. O llegamos los dos o nos quedamos aquí los dos”. No sé de donde saqué las fuerzas, pero seguí andando hasta Perpiñán. Ya en París les di el informe a Julián Grimau y Pepe Barcenas.

Carmen Lardizábal Urroz es una de esas mujeres de las que jamás se habla, pero sin cuya entrega y sacrificio otras personas, que sí han pasado a la historia, difícilmente habrían protagonizado los actos por los que se les recuerda. Esta navarra, nacida en Tafalla el 20 de junio de 1917 pero asentada con su familia en Pamplona desde los años 20 del pasado siglo, formó parte de la más selecta y secreta de las organizaciones del Partido Comunista de España (PCE): el Equipo de Falsificaciones. 

Dora Serrano había permanecido encarcelada en la prisión de las Ventas, siendo ésta una de las experiencias más terribles de su vida, relata Martorell, ya que "tenía que vivir con la constante presencia de la muerte, pues muchas mujeres eran sacadas diariamente para llevarlas ante los pelotones de ejecución".