Original en PDF

 

 

Capitulo I. LA FILOSOFIA COMO CIENCIA

 INTRODUCCIÓN

La filosofia[1] marxista, como cualquier otra ciencia, tiene su objeto de estudio. Pero antes de hablar de esta materia examinemos qué cuestiones debe resolver no sólo la filosofía marxista, sino cualquier otra. La principal es el problema fundamentad de la filosofía.

 

1. EL PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA FILOSOFIA. OPOSICION DEL MATERIALISMO Y EL IDEALISMO

 

La filosofía es la ciencia más antigua. La historia conoce numerosos sistemas filosóficos, que surgieron en diversas condiciones históricas y paises, y fueron creados por representantes de las clases y grupos sociales más diversos, ¿Cómo orientarse en medio de esa variedad de sistemas, cómo aclarar su valor científico y determinar el lugar de cada uno en la historia del pensamiento filosófico? Para ello es necesario, ante todo, ver de qué modo uno u otro sistema filosófico, uno u otro filósofo, resuelven el problema fundamental de la filosofia.

Si observamos atentamente el mundo que nos rodea, podremos notar que todos sus objetos y fenómenos son materiles o ideales, espirituales. Lo que existe objetivamente, o sea, lo que existe fuera de la conciencia del hambre e independientemente de él (los objetos y los fenómenos que se producen en la tierra, los innumerables cuerpos del universo, etc.) son fenómenos materiales. Lo que existe en la conciencia del hombre constituye el dominio de su actividad psiquica (pensamientos, emociones, sentimientos etc.), y tiene relación con la esfera de lo ideal, de lo espiritual.

¿Qué cionexion existe entre lo material y lo espiritual? ¿Es lo ideal, producto de lo material o al contrario? El carácter de esta conexión, de la relación existente entre el pensar y el ser [2], entre lo espiriual y lo material, constituye el problema fundamental de la filosofía.

Esa relación es el problema fundamental de la filosofía porque de la respuesta que se le dé depende la solución de todos los demás problemas filosóficos: el de la unidad del mundo, el del carácter de las leyes de su desarrollo, el de la esencia y las vías de conocimiento del mundo, etc. Es imposible crear un sistema filosófico y esbozar un cuadro del mundo en su conjunto sin resolver el problema fundamental de la filosofía, puesto que nada hay en el mundo fuera de lo material y lo espiritual.

Este problema presento. dos aspectos. El primero trata de resolver si la materia es lo primario, o lo es la conciencia, es decir, si es la materia la que engendra la conciencia o al contrario. El segundo aspecto da respuesta. a la cuestión de sí el mundo es cognoscible, si la razón humana es capaz de penetrar en los misterios de la naturaleza, de conocer las leyes de su desarrollo. Si recapacitamos en el contenido de esta cuestión, no es dificil comprender que sólo se pueden dar dos solucione diametralmente opuestas: reconocer como primaria a la materia o bien a la conciencia. Por eso en la filosofía se formaron desde la antigiiedad dos tendencias fundamentales: el materialismo y el idealismo.

Los filósofos que consideran que la materia primaria y la conciencia secundaria, producto de la materia, se sitúan en cl campo del materialismo (de la locución latina materialis). Para ellos, la materia es eterna, jamás la ha creado nadie, en el mundo no existen fuerzas sobrenaturales; y la conciencia es producto del desarrollo histórico de la materia, una propiedad de un cuerpo material ex.traordinarinmente complejo: el cerebro humano.

Se sitlian en el campo del idealismo los filosófos que consideran que lo primario es el "espiritu", conciencia.. Según ellos, la conciencia ha existido antes que la materia y la ha engendrado, es decir, es la base primaria de todo lo existente. Las opiniones de los idealistas se dividieron ante la cuestión de resolver qué conciencia es la que "crea” el mundo. Los llamados idealistas subjetivos, consideran que es la conciencia de un individuo aislado, del sujeto. Los idealistas objetivos afirman que el mundo es "creado" por cierta conciencia objetiva (existente fuera del hombre). Aunque en los distintos sistemas filosóficos esta conciencia creadora aparece como "idea absoluta", como "voluntad universal», etc., no es dificil ver a Dios en ellas.

Las opiniones de los filósofos se dividieron también al resolver el segundo aspecto del problema fundamental de la filosofía.

El mundo es cognoscible, afirman los materialistas. Los conocimientos del hombre sobre el mundo son fidedignos, su razón es capaz de penetrar en la naturaleza interna de las cosas, de conocer su esencia.

Muchos idealistas niegan cognoscibilidad del mundo. Han recibido el nombre de agnósticos [3]. Otros, aunque consideran que el mundo el cognoscible, tergiversan en los hechos la esencia de la cognición. Afirman que el hombre no conoce el mundo objetivo, la naturaleza, sino sus propias ideas y sentimientos (idealistas subjetivos) o una “idea" mistica, el "espíritu universa" (idealistas objetivos).

 

A quienes sirven el materialismo y el idealismo

 

El materialismo moderno es una concepción verdaderamente cientifica. Ofrece un cuadro verdadero del mundo, presentándolo tal como es en realidad, y por eso es un fiel aliado de la ciencia y de la actividad práctica del hombre, a base de las cuales él mismo ha surgido y se desarrolla. El materialismo es un enemigo incociliable de la religión: en el mundo, donde no existe sino materia en movimiento, no existe lugar para Dios. No es casual que los eclesiásticos hayan perseguido siempre la doctrina materialista y a sus adeptos.

El materialismo ha sido y sigue sieudo la concepción del mundo de las clases avanzadas de la sociedad, las que se preocupan del progreso de la humanidad y del desarrollo de su economia y su cultura. En la sociedad esclavista las capas democráticas aprovechaban el materialismo para luchar contra la aristocracia, cúspide reaccionaria de la clase esclavista. En el periodo de establecimiento del capitalismo sirvió de arma ideológica a la burguesía en sus batallas contra los señores feudales y la Iglesia. En nuestros días es un poderoso medio de lucha de la parte progresista de la sociedad contra las fuerzas de la reacción imperialista.

El idealismo contradice a la ciencia y está ligado con la religión. Lo mismo que ésta presenta falsamente el mundo, declarándolo irreal e ilusorio. Según Lenin es una vía encubierta y sutil que conduce al oscurantismo clerical. Y es comprensible: el idealismo recubre con enrevesada fraseología filosófica el mito religioso de la creación del mundo por Dios. Un peligro singular del idealismo consiste en que se disfraza con ropajes científicos y procura apoyarse en la razón del hombre, sin limitarse a la fe ciega, como lo hace la religión,

Por lo general, el idealismo sirve a las capas reaccionarias de la sociedad en su lucha contra las fuerzas progresistas. Esto lo aproxima también a la religión. Ambos fueron siempre para los explotadores un arma de esclavización espiritual de los trabajadores, un medio para justificar y afianzar su dominio. En nuestros días el capitalismo también halla en ellos fiel defensa y apoyo.

Al no reconocer la existencia objetiva del mundo y considerarlo engendrado por la conciencia o por una voluntad sobrenatural, el idealismo y la religión explican todas las contradicciones sociales y los vicios del capitalismo como extravíos de los hombres, productos de su imperfección moral, desviando así la atención de los trabajadores para que no se preocupen de organizar en la tierra una vida mejor, digna del ser humana.

Como vemos, el idealismo y la religión se parecen, son afines por naturaleza. Sin embargo no se pueden identificar del todo. Hubo idealistas que contribuyeron al desarrollo del pensamiento filosófico (como lo veremos en el capitulo siguiente), pero, en suma, ofrecieron también un cuadro deforme del mundo y, en última instancia, se acercaron a la religión.

Las conquistas de la ciencia y la práctica han demostrado hace mucho la inconsistencia del idealismo. Sin embargo, las opiniones idealistas aún encuentran cierta difusión, lo que se explica principalmente por los intereses clasistas de los explotadores.

 Las clases dominantes la necesitan como medio de lucha contra el materialismo, como instrumento de sumisión espiritual de los trabajadores. Por eso lo apoyan y difunden por todos los medios.

En la sociedad socialista no hay explotadores, por eso no esiste gente interesada en el idealismo, y éste no encuentra difusión. La concepción del mundo dominante en el socialismo es la científica, materialista.

En resumen, según el modo de encarar el problema fundamental de la filosofía, los filósofos se dividen en materialistas e idealistas. No obstante, al presentar un cuadro del mundo, cada uno aplica necesnriamente un método determinado de conocimiento. ¿Qué es, pues, método?

 

2. CONCEPTO DE MÉTODO, DIALECTICA Y METAFISICA

 

En el proceso del conocimiento y de la actividad práctica, los hombres se proponen determinados fines, se plantean diversas tareas. Pero proponerse un fin o formular una tarea no significa aún alcanzar lo concebido. Es muy importante hallar las vias que conducen mejor al fin propuesto, los modos eficientes de resolver Ias tareas planteadas. Estas vías, el conjunto de principios y procedimientos de investigación teórica y de actividad práctica„ constituyen el método.

Sin aplicar un método determinado es imposibie resolver ninguna tarea científica o práctica, Si queremos, por ejemplo, averiguar la composición química de cualquier sustancia, es necesario, ante todo, conocer  el método del análisis químico, es decir, saber aplicar a esa sustancia los reactivos químicos precisos, descomponerla en sus partes integrantes, determinar sus propiedades químicas, etc. Si necesitamos fundir un metal debemos conocer la tecnología de la fundición, o sea, los procedimientos prácticos que los hombres han elaborado en el proceso de la producción metalúrgica.

La misma necesidad se siente al investigar los fenómenos físicos, biológicos, etc. Por eso los hombrwes dedican tanta atención a crear y dominar los métodos de la labor teórica y práctica.

El método no es una suma mecánica de diversos procedimientos de investigación elegidos por los hombres a su antojo, sin relación alguna con los propios fenómenos investigados, sino que está condicionado en gran medida por la naturaleza de esos fenómenos y las leyes que los rigen. Por eso cada campo de la ciencia o de la práctica elabora sus métodos particulares. Los de la física, por ejemplo, se distinguen de los de la química, y estos últimos se distinguen de los métodos de la biología, etc., etc.

Al sintetizar las conquistas de las distintas ciencias y de las prácticas de la humanidad, la filosofía científica ha elaborado su método de conocimiento: la dialéctica materialista. Este método se distingue del de las ciencias concretas en que da la clave para comprender no sólo aspectos aislados de la realidad, sino todos los dominios de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento, para comprender el mundo en su totalidad.

La palabra “dialéctica” es de origen griego. En la antigüedad entendíase por dialéctica el arte de averiguar la verdad en discusión, poniendo de manifiesto las contradicciones implícitas en la argumentación del adversario y superándolas. Posteriormente se entendió como método de conocimiento de la reralidad. La dialéctica concibe el mundo en movimiento y desarrollo continuos, es decir, lo ve tal como es, por eso es el único método científico. Apouándose en las conquistas de la ciencia y de la historia de la sociedad, la dialéctica afirma que el mundo es un proceso infinito de movimiento, renovación, muerte de lo viejo y nacimiento de lo nuevo. “Nter esta filosofía —escribió F. Engels—, no existe nada definitivo absoluto, consagrado… En todo pone de relieve lo que tiene de perecedero, y no deja en pie más que el proceso ininterrumpido del devenir y del perecer, un ascenso sin fin de lo inferior a lo superior”[4], viendo la dialéctica la fuente del movimiento y desarrollo en las contradicciones internas, inherentes a los propios objetos y fenómenos.

Al explicar el proceso del desarrollo, la lucha de lo nuevo contra viejo y la inevitabilidad de la victoria de lo nuevo, la dialéctica sirve a las fuerzas sociales de vanguardia en su lucha contra los regimenes caducos, contra las fuerzas de las clases reaccionarias. En manos de la clase obrera y de sus partidos marxistas la dialéctica es en nuestros dias un instrumento de conocimiento y trasforrnación revolucionaria del mundo [5].

EL método diametralmente opuesto a la dialéctica malerialista es la metafísica[6]

El método de pensamiento metafisico surgió primero en las ciencias naturales, y en los siglos XVII y XVIII se difundió también en la filosofía. La metafísica de entonces, negaba el desarrollo, el nacimiento de lo nuevo, y entendía el movimiento como un simple desplazamiento de los cuerpos en el espacio. "Para el metafísico —decía Engels— los objetos y sus imágenes en el pensamiento, los conceptos, son objetos de investigación aislados, fijos, inmóviles, enfocados uno tras otro, como algo dado y perenne." [7].  Asi, por ejemplo, el célebre naturalista sueco Linneo (1707-1778) consideraba que el número de especies vegetales era permanente desde  el dia de su "creación", y que desde entonces permanecían inmutables. De ahí dedujo Lineo que la misión de los naturalistas consistía únicamente en descubrir el orden establecido en la naturaleza por el «Creador".

Los metafísicos afirmaban que el movimiento se reducia a simples desplazamientos mecánicos, lo que les indujo a negar todo cambio cualitativo en la naturaleza y a conceptuar el desarrollo como un aumento o disminución de lo ya existenteEl filósofo francés Robinet (1735-1820), por ejemplo, consideraba que el hombre adulto no se diferencia en nada de su embrión que, según él, contiene ya en proporciones infimas todos los órganos y partes del organismo maduro. Por eso entendía el desarrollo del hombre como un simple desenvolvimiento y acrecentamiento de esos órganos y partes embrionarias.

La negación de los cambios cualitativos, la comprensión del desarrollo sólo como aumento o disminución cuantitativa, como una simple repetición de lo ya existente, sin nacimiento de algo nuevo, la renuncia a reconocer las contradicciones internas como fuente del desarrollo, son también aspectos característicos de la metafísica de nuestros días.

Al no reconocer el carácter progresivo del desarrollo, la lucha de lo nuevo contra lo viejo y la victoria inevitable de lo nuevo, la metaffsica moderna refleja los intereses de las fuerzas reaccionarias, que la utilizan en la lucha contra todo lo progresista. Se apoyan en la metafisica, por ejemplo, los revisionistas, que renuncian a la lucha de clases, a la revolución socialista y a la dictadura del proletariado, propagan la paz entre explotadores y explotados y la idea de la integración." pacifica del capitalismo en el socialismo.

 La vida cotidiana, la ciencia y la práctica confirman la veracidad de la dialéctica. Su fuerza vital está demostrada de manera particularmente persuasiva por el desarrollo moderno de la sociedad. La victoria completa y definitiva del socialismo en la URSS y su paso al período de la construcción del comunismo en todos los frentes, la formación del sistema socialista mundial y el incremento de las fuerzas de la democracia, de la paz y del socialismo son prueba convincente del triunfo de los principios de la dialéctica marxista.

Obtenida una noción general de lo que es materialismo y dialéctica, podemos pasar ahora a definir el objeto de la filosofía marxista: el materialismo dialéctico e histórico.

 

3. OBJETO DE LA FILOSOFIA MARXISTA

 

Definir el objeto de la filosofía marxista significa delimitar el círculo de problemas que estudia y aclarar en qué se distingue de otras ciencias.

Durante el largo proceso del desarrollo de la filosofía como ciencia su objeto se ha modificado constantemente. En un principio la filosofía incluía todos los conocimientos existentes a la sazón: el mundo en su totalidad, cosas y fenómenos aislados de este mundo, como la tierra, el hombre, los animales, los minerales, etc. Luego, a medida que se desarrollaba la producción y se acumulaban conocimientos científicos, algunas ciencias concretas, particulares, como la mecánica, la física, la química, la geología, la historia, etc., se fueron desgajando. En la actualidad hay muchas ciencias que estudian los campos mas diversos de la realidad.

¿Qué estudia, pues, la filosofía marxista?

Su principal objeto es la solución del problema fundamental sobre la relación del pensar y el ser. Ya sabernos que cualquier sistema filosófico resuelve esta cuestión, pero sólo la filosofía marxista ofrece una solución científica, la única acertada y consecuente.

La filosofía del marxismo es el materialimo dialéctico. Es materialista porque considera que la materia, el ser, es lo primario, y la conciencia, lo secundario. Reconoce la materialidad y cognoscibilidad del mundo, concibe el mundo tal como es en realidad. Es dialéctica porque considera el mundo material en movimiento, desarrollo y renovación constantes,

Resuelto así, acertadamente, el problema fundamental de la filosofía, el materialismo dialéctico descubre las leyes más generales del desarrollo del mundo material, leyes que son también objeto de su estudio.

Es sabido que otras ciencias también estudian las leyes del desarrollo del mundo material, pero cada una de ellas abarca un campo determinado de la realidad: la fisica estudia el calor, la electricidad, el magnetismo y otros fenómenos físicos; la química, los procesos de la trasforrnación quimica de las sustancias; la biología, los procesos que se operan en las plantas y en los animales, etc., etc. Las leyes de estas ciencias caracterizan únicamente el desarrollo de un determinado campo de la realidad y no pueden explicar otros. Tomemos, por ejemplo, las leyes de la mecánica. Descubren únicamente la esencia del movimiento mecánico, del simple desplazamiento de los cuerpos en el espacio. No pueden explicar los procesos químicos, ni los biológicos, ni otros. Pese a que actúan en todos los procesos enumerados, no aparecen en ellos con carácter independiente y están supeditadas a otras leyes que descubren la esencia de dichos procesos (en los procesos químicos, a las leyes de la química; en los biológicos, a las de la biologia, etc. ).

A diferencia de las ciencias particulares, el materialismo dialectico estudia las leyes generales a las que se supeditan todas las esferas de la realidad. Así, todos los objetos de la naturaleza. Inanimada y viva, los fenómenos de la vida social y la conciencia se desarrollan de acuerdo con la ley de la unidad y lucha de contrarios, según la ley del tránsito de los cambios cuantitativos a cambios cualitativos, etc. Más adelante examinaremos detenidamente estas y otras leyes de la dialéctica materialista.

Forman también parte del objeto del materialismo dialéctico las leyes del proceso de la cognición, que son un reflejo de leyes del mundo objetivo. Al armar al hombre con el conocimiento de las leyes de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento, el materialismo dialectico le señala no sólo los caminos de la cognición, sino "también los de la trasformacitin revolucionaría del mismo.

Asi, pues, el materialismo dialéctico es una ciencia que descubre, sobre la base de una acertada solución del problema fundamental de la filosofía, las leyes dialécticas más generales del desarrolfo del mundo material, las vías de conocimiento y de la trasformaeión revolucionaria del mismo.

Antes de Marx, los filósofos intentaron asimismo descubrir las leyes más generales del desarrollo, esbozar un cuadro único y completo del mundo, y muchos alcanzaron algunos éxitos. Pero no estuvieron en condiciones de ofrecer un cuadro verdaderamente científico del mundo. A unos se lo impidieron sus concepciones idealistas; a otros, lo limitado del método metafisio: Además (y esto es lo más importante), todos estaban lejos de la lucha revolucionaria, de los intereses del pueblo trabajador.

La participación activa de Marx y Engels en la lucha revolucionaria de la dase obrera, su servicio abnegado al pueblo y su gran conocimiento de las conquistas de la ciencia y de la filosofía les permitieron descubrir esas leyes generales y la esencia dialéctica de la realidad.

Es importante recalcar que Marx y Engels descubrieron el carácter materialista dialéctico del desarrollo de la vida social. Crearon el materialisnio histórico, teoría científica del desarrollo social. Método del conocimiento y trasformación revolucionaria de la sociedad, El materialismo histórico, que representa la ciencia de las leyes más generales del desarrollo de la sociedad, es parte integrante de la filosofía marxista.

 

La filosofia marxista y las otras ciencias

 

Como sabemos actualmente, las leyes del materialismo dialéctico presentan un carácter general, universal. Actúan en todas partes, tanto en la naturaleza inanimada como en los organismos vivos, en el hombre y en su pensamiento. Este carácter universal de las leyes de la filosofía marxista tiene una importancia excepcional: se pueden aprovechar con éxito para conocer los fenómenos más diversos del mundo. De ahí la inmensa importancia del materialismo dialéctico para el desarrollo de las otras ciencias. Puesto que ha surgido en base a los adelantos de la práctica y los éxitos de las ciencias concretas particulares, y es en la generalización de dichos adelantos, el materialismo dialéctico contribuye al desarrollo de esas ciencias y pertrecha al investigador con un método científico sin excluirlo de la necesidad de estudiar profundamente las ciencias concretas de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento.

Algunos representantes de la moderna filosofía burguesa (los llamados positivistas) niegan la importancia que tiene la filosofía, la concepción científica del mundo, para el desarrollo de la ciencia y tergiversan la esencia de la intedependencia de la ciencia y la filosofía. Partidarios del saber científico “positivo" (aplicado), apartan la filosofía de la ciencia, procurando demostrar que ésta no necesita de ninguna filosofía en general, que la ciencia es de por sí filosofía".

 La historia de la filosofía y de la ciencia refuta las opiniones positivistas. Demuestra que una y otra son inseparables. El pensador ruso Herzen comparó la filosofía con el grueso tronco de un árbol y la ciencia, con sus numerosas ramas. Del mismo modo que el árbol no existe sin tronco ni ramas, no se puede concebir la ciencia sin filosofía y viceversa. “Si quitáis las ramas —decía—, no quedará más que un tronco muerto; si quitáis el tronco, las ramas caerán”[8].

A medida que se desarrollan las ciencias naturales, se van estrechando cada vez más su nexo e interdependencia con la filosofía. Este nexo es particularmente vigoroso en nuestros días, cuando la ciencia resuelve problemas tan complejos como el de la naturaleza de las partículas "elementales" de la materia, del origen de la vida, del desarrollo de los cuerpos cósmicos y muchos otros.. En el siglo de las conquistas científicas más grandes, es imposible eludir las generalizaciones filosóficas; el enorme progreso de las ciencias naturales y la profunda trasformación revolucionaria que están experimentando, exigen una estrecha unión de la filosofía y la ciencia. En estas condiciones el naturalista debe ser materialista dialéctico.

No es casual, pues, que cada vez más naturalistas se hagan partidarios concientes de la filosofía marxista. Esta los ayuda a orientarse  en el mundo objetivo, a ver constantemente su carácter material y a tener en cuenta la dialéctica de la naturaleza en las búsquedas científicas concretas.

 

4. ARMA TEÓRICA DEL PROLETARIADO .

 

El materialismo dialéctico surgió y se desarrona como un arma teórica, ideológica, del proletariado en su lucha contra el capitalismo, por socialismo y el comunismo. La filosofía del marxismo es revolucionaria por esencia, Puesto que no reconoce como inalterables los órdenes sociales, ni eternos los pilares de la propiedad privada, fundamenta teóricamente la muerte inevitable del capitalismo y la victoria del nuevo sistema, el socialista, señalando las vías y medios para construir el socialismo y el comunismo.

 

[1] * La palabra filosofía es de origen griego: phileo, amo, y sophia, sabiduría (Ed)

[2] * El ser es un concepto filosófica que significa la naturaleza, el mundo externo, la realidad. (Ed)

[3] * Del griego a, no, y gnosis, conocimiento. (Ed)

[4] * C. Marx y. F. Engels; Obras elcogidas, EA. Cartago, Buenos Aires, 1967, pág. 687 (Ed.)

[5] * Los Fundamentos de la dialéctica materialista se exponen en los VI, VII y VIII de este libro.. (Ed)

[6]Metafísica (del griego meta, más allá, y physika, fisica) se llamaba un apartado de la obra filosófica de Aristóteles consagrada al análisis de los fenómenos de carácter especulativo, que en sus obras estaba colocada después de la física. Posteriormente se dio en llamar metafísica al método de conocimiento opuesto al dialéctico. (Ed.)

[7] * F. Engels, Anti Dühring, Ed. Hemisferio, Bs As. 1956, pág. 24

[8] * A. Herzen, Obras filosóficas escogidas, ed. En español, Moscú, 1956, pág. 108.

 

   Leer el documento completo en          Original en PDF

 

 

Autores internacionales