El 31 de agosto de 1952 retorna a Argentina. El 12 de junio de 1953 la Facultad de Ciencias Médicas certifica que Ernesto Guevara de la Serna ha aprobado todos los exámenes que le permiten graduarse como doctor en Medicina y está calificado para recibir su diploma y ejercer como médico, graduándose en junio de 1953.

El 7 de julio, parte rumbo a Bolivia, primera escala del viaje a Venezuela; el 11 llega a La Paz. Bolivia se encuentra en plena efervescencia revolucionaria. Está algo desilusionado de no poder quedarse, porque considera que es un país muy interesante. El 2 de agosto se produce la reforma agraria y se anuncian batidas en todo el país. Todos los días se escuchan tiros y hay heridos y muertos por armas de fuego. El gobierno muestra casi total inoperancia para detener o aún encauzar a las masas campesinas y mineras.

Conoce a Ricardo Rojo, exiliado político del peronismo. El 16 de agosto salen de Bolivia a Perú. Reanuda el viaje hacia Ecuador; Rojo se queda y Ernesto parte con otro amigo hacia Panamá a bordo de un carguero de la United Fruit; llega a Panamá luego a Costa Rica. A mediados de diciembre sale para Guatemala, atravesando Nicaragua, Honduras y El Salvador. El 20 de diciembre llegan a Guatemala, sacudida por una reforma agraria que expropió tierras de la todopoderosa United Fruit. Gobernada por el presidente populista Jacobo Arbenz, está viviendo una experiencia revolucionaria, desconocida en la historia del país. La lucha contra los monopolios norteamericanos la está convulsionando.

En mayo de 1954, el proceso revolucionario guatemalteco, está tocando fondo; la CIA, apoyada por la United Fruit, prepara un golpe de Estado contra el gobierno de Arbenz. Trescientos mercenarios, encabezados por el coronel Castillo Armas, armados y financiados por la CIA, se están entrenando.

Del 14 al 16 de junio, instalaciones militares y barriadas, son bombardeadas; el incidente ha servido para aunar a todos los guatemaltecos bajo el gobierno. El 25 de junio, Arbenz da la orden de repartir armas al pueblo, pero sus mandos militares se niegan. A las pocas horas, bajo presión de la embajada de Estados Unidos, los militares le exigen al presidente Arbenz, su renuncia. “En Guatemala era necesario pelear y casi nadie peleó. Era necesario resistir y casi nadie quiso hacerlo. Esa fue la primera intervención en serio de la CIA en América Latina. Hoy casi todo el continente les pertenece”, dirá Ernesto Guevara.

Conoce a una peruana, Hilda Gadea, y a algunos de los cubanos exiliados que participaron en el asalto al Cuartel Moncada en Cuba.

El 21 de septiembre de 1954 llegan a México. El país estaba plagado de refugiados latinoamericanos: puertorriqueños, peruanos, venezolanos, cubanos, guatemaltecos, nicaragüenses, incluso dominicanos; todos huyendo de las dictaduras de sus países. Un mes después llega Hilda Gadea. El 18 de mayo de 1955 se casa con ella; tienen una hija llamada Hilda Beatriz.

En junio de 1955, conoce a Raúl Castro Ruz. La segunda semana de julio, en casa de María Antonia González, el Che conoce a Fidel. La conversación con él dura unas diez horas; hablan de la situación internacional, de América Latina, de política y revoluciones, en particular de lo sucedido en Guatemala o la futura revolución contra la dictadura de Batista y lo convence para que participe en la liberación de Cuba.

La Preparación

El invierno de 1955-56 es duro: polvoroso, frío, húmedo de lluvias. Los cubanos van llegando a México en pequeños grupos. El centro de contacto es la casa de María Antonia González. Allí y a otras casas llegarán: Gino, Ciro Redondo, Miguel Sánchez, Guillén Zelaya, Calixto García, Ramón Mejía, Ñico López, Universo Sánchez, Juan Almeida. Las mujeres se dedican a las redes de financiación y construir la infraestructura. Están María Antonia, Orquídea Pino, las hermanas de Fidel, Piedad Solís, Melba Hernández entre otras.

En enero de 1956 comienza para el Che y para los expedicionarios cubanos un largo y riguroso entrenamiento físico y largas caminatas. Fidel consigue permiso para que él y sus hombres practiquen en el campo de tiro Los Gamitos, se consiguen fusiles de mira telescópica y los entrenamientos se prolongan por tres meses.

El arsenal es ya cuantificable: 20 fusiles de caza con mira telescópica, cinco Remington automáticos, 20 automáticas Johnson, algunas subametralladoras Thompson, dos fusiles antitanque de calibre .50, una ametralladora ligera Mauser y una Star, mochilas, cantimploras, botas de Guanajuato. La actividad en Chalco es intensa: prácticas de tiro, largas marchas nocturnas, ejercicios de combate, clases teóricas.

El 20 de junio se pone en marcha la maquinaria represiva de la policía mexicana; huyen, son descubiertos y se rinden pues la policía usaba de escudo a dos de ellos. Se niegan a identificarse y son conducidos a la Dirección Federal de Seguridad. Son torturados con el método del pocito (atados de pies y manos sumergirlos en agua helada).

Es avisado el resto del grupo para que se escondan junto con el armamento. Gutiérrez descubre un plano en el que se encuentra ubicado el Chalco, mandan a hacer un chequeo y Fidel les acompaña.

Todos los detenidos son concentrados en la prisión de Miguel Schultz en la colonia de San Rafael, cárcel previa a la deportación de extranjeros.

Los interrogatorios van encaminados a encontrar una conexión internacional con el comunismo, supuestamente infiltrado en el grupo de cubanos.

El 9 de julio, antes que comience la huelga de hambre, las autoridades migratorias ponen en libertad a 20 detenidos y son “invitados a abandonar el país en vista de que violaron su condición migratoria”. Otros son puestos en libertad, pero deben ir a firmar cada semana.

Obligados a una clandestinidad rigurosa, con sus refugios descubiertos, se ven obligados a buscar nuevos centros de entrenamiento y almacén de armas. Forman un campamento en Mérida y crean una red de domicilios.

En agosto, empiezan a decirle “Che” debido a la costumbre argentina de llamar así a todo el mundo, lo que a los cubanos les resulta gracioso.

Durante una visita a un campamento, Fidel descubre un yate destartalado. El barco mide 19,2 metros y tiene capacidad para 20 personas, entre pasajeros y tripulantes. Se llama Granma. Fidel ordena la movilización de los diferentes grupos para el 24 de noviembre en un embarcadero del río Tuxpan, cercano a Veracruz. Fidel supervisa las tareas de carga. A la 1.30 de la noche del 24 al 25 de noviembre, el Granma arranca sus motores.

Ernesto Guevara, el “Che”, miembro del Estado Mayor con el grado de Teniente y jefe de Sanidad, parte para Cuba, a bordo del yate Granma, junto a 82 revolucionarios combatientes.

El domingo 2 de diciembre, el Granma atraca en Los Cayuelos, cerca de la playa Las Coloradas, en la provincia de Santiago. Han pasado más de siete días. Desembarcaron en un manglar, perdiendo todo el equipo pesado. “Quedamos en tierra firme, a la deriva, dando traspiés, constituyendo un ejército de sombras, de fantasmas; habían sido siete días de hambre y de mareo continuo durante la travesía”.

Fidel ordena ir hacia el monte en dirección a Sierra Maestra, “caminamos a paso lento, los aviones de reconocimiento se suceden continuamente. El 5 de diciembre, acampamos en un bosquecillo a la orilla de un cañaveral en una hondonada rodeada de sierra, fuimos sorprendidos por fuerzas enemigas. El Estado Mayor se retiró al cañaveral y ordenó la retirada en esa dirección caminando, hasta llegar al monte espeso. Marchamos hasta que la oscuridad de la noche y los árboles nos detuvieron, sin estar muy lejos del lugar del encuentro. Resolvimos dormir todos juntos, amontonados, atacados por los mosquitos, atenazados por el hambre. De 83 expedicionarios quedan 17 hombres, aunque siempre existió el mito de que eran 12. El recuento de las víctimas era doloroso y extenso”. El 25 de diciembre abandonan el lugar camino de Sierra Maestra. Al día siguiente Fidel organiza la pequeña tropa.

En la Sierra Maestra

El 15 de enero de 1957, Fidel elige, como bautizo de fuego de su rebelión, el cuartel de La Plata. Son 32 combatientes para el ataque: 18 expedicionarios del Granma y 12 campesinos incorporados. Cuentan con 22 armas para todos.

El 16 de febrero se produce la reunión de Fidel con los dirigentes urbanos y de otros movimientos.

Ellos proponen que Fidel salga de Cuba y vaya a algún país de Latinoamérica para reorganizar el movimiento. Ni diez segundos dura la idea. El planeamiento de Fidel pasaba por una mayor coordinación entre la Sierra y la ciudad, concentración de armas en la propia Sierra, un manifiesto llamando a extender la guerra, ejecución de torturadores, sabotaje a los servicios públicos, campaña económica y culminar con una huelga general.

El 11 de marzo, hay nueva cita y el Che llega el primero al punto convenido. “El día 13 de marzo, mientras esperábamos a la nueva tropa revolucionaria, se dio la noticia por la radio de que se había intentado asesinar a Batista”. El ataque al Palacio Nacional había fracasado. El 16 de marzo llega el refuerzo y las armas enviadas. Ya son 80 hombres. Desde fines de marzo hasta mayo, se suceden los entrenamientos y marchas. Se contacta con los campesinos de la zona de operaciones, para crear centros de apoyo.

El 27 de mayo, Fidel da la orden de salida, a la columna de 80 hombres que realizará el operativo; atacarán el cuartel del Uvero. Serán 8 horas de marcha nocturna para recorrer 16 kilómetros.

El Che pelea ahora y como médico atiende, sin hacer distingos, a los de un bando o a los de otro. A primeros de julio, el Che es ascendido a capitán. Cambia la profesión de médico por la de profesor: organiza círculos de estudio y alfabetiza a algunos combatientes. Fidel creará una nueva columna y le ofrecerá el mando al Che. Hasta ahora era un combatiente más, además de médico y extranjero. El Che instala su campamento en El Hombrito, donde desarrolla a lo largo de la guerra un original sistema logístico para el abastecimiento de la tropa, se construye una armería, talabartería, zapatería, herrería, enfermería, escuela, hospital, lo que permite una permanencia estable a la columna y mayor operatividad en una amplia región.

En la primera semana de septiembre, las columnas de Fidel y del Che, marchan en paralelo. Van a llevar a cabo un accionar en Pino del Agua. El combate tendrá lugar el 16 de septiembre. Durante este mes de separación de las dos columnas, las comunicaciones entre los dos Comandantes serán